Si me vas a decir que te encanto, CALLA.
Cuando pretendas decir que he sido lo mejor de tu vida, CALLA.
En el momento que te apetezca insinuar que te gusto, EVÍTALO.
No me digas que me amas.
No me digas que me quieres.
No repitas más veces todas esas cosas bonitas, porque sí, amo oírlas. El problema es que, tras ello, vendrá el:
- [...] pero...
Y eso sí que no lo soporto, no lo aguanto, me daña, me hiere, me duele, me afecta, ME MATA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario